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martes, 7 de enero de 2014
Reactivos Analogías
domingo, 3 de noviembre de 2013
LU Unidad 5. Entre el amor y la muerte (2). Métrica: metro, rima, ritmo, estrofas
CONTENIDOS CONCEPTUALES
Metro
Rima
Ritmo
METRO
Definición: el metro es la medida silábica de un verso. Para escandir (medir) adecuadamente los versos de un poema, se deben considerar las siguientes reglas de acentuación:
- Si la última palabra del verso es aguda, se suma una sílaba en el conteo final.
- Si la última palabra es grave o llana, no se suman ni se restan sílabas.
- Si la última palabra es esdrújula, se resta una sílaba.
y a mi labio una frase de perdón; > ya-mi-la-biou-na-fra-se-de-per-dón > 10 + 1 = 11
habló el orgullo y enjugó su llanto > ha-blóel- or-gu-llo- yen-ju-gó-su-llan-to > 11
Licencias poéticas
Asimismo, para escandir el verso debemos tener en cuenta las licencias poéticas:
- Sinalefa: la última vocal de una palabra y la primera de la siguiente forman un diptongo (en algunos casos se forma un triptongo; la condición es que sean una sola sílaba), o bien se asimilan dos vocales iguales en una sola: "antes que el tiempo airado", "de rosa y de azucena".
- Sinéresis o falso diptongo: se forma, al interior de la palabra, un diptongo mediante dos vocales que de manera normal no lo hacen: "Caldeados de sol los campos".
- Hiato: dos vocales fuertes, dos vocales débiles o una vocal fuerte átona y una débil tónica en sílabas distintas forman un hiato y, por consiguiente, van en sílabas separadas: “Yo soy aquel que ayer nomás decía”: de-cí-a
- Diéresis o dialefa: en una palabra se puede romper el diptongo colocando diéresis en la vocal débil, lo que da una sílaba más: sua-ve; sü-a-ve
Número de sílabas
Si al imán de tus gracias atractivosirve mi pecho de obediente acero,¿para qué me enamoras lisonjero,si has de burlarme luego fugitivo?Sor Juana Inés de la Cruz
Suelto: verso que no tiene correspondencia con otro, pero aparece en una composición rimada.
Al llegar la medianoche < Verso sueltoy romper en llanto el Niño,las cien bestias despertarony el establo se hizo vivo...y se fueron acercandoy alargaron hasta el Niñocomo un bosque sacudido.Gabriela Mistral
Blanco: no tiene rima pero sí medida métrica. Todo el poema carece de rima.
RITMO
jueves, 24 de octubre de 2013
LU Unidad 3. Narrar la condición humana (2). Elementos del texto narrativo
CONTENIDOS CONCEPTUALES
4. Elementos del texto narrativo
- Acontecimientos
- Narrador
- Personajes
- Tiempo
- Espacio o ambiente
- Atmósfera
Elementos de la narrativos en la épica
La épica, igual que la narrativa, contiene elementos que le son propios y característicos, pues son ellos los que construyen al género. Estos elementos son: acontecimientos, narrador, personajes, tiempo, espacio y atmósfera.
ACONTECIMIENTOS
Son la parte sustancial del relato. En torno a ellos gira el resto de elementos: el narrador los organiza en un tiempo y en un espacio y los dota de una atmósfera, y los personajes los viven. La clasificación más sencilla de los acontecimientos es la siguiente:
- Principales o estructurales. Generalmente se trata de un solo hecho en torno al que gira toda la trama de la obra, es decir, toda la atención se concentra en él. En Harry Potter y las reliquias de la muerte, el acontecimiento principal o estructural es la búsqueda y destrucción de los horrocruxes, lo que permitirá acabar con Voldemort.
- Secundarios o complementarios. Giran en torno al acontecimiento estructural, le dan vida y sentido, lo explican mejor. En la misma novela, Ron, enojado, abandona a Harry y a Hermione.
- Indicios. Son pistas que deja el narrador para descubrir un misterio. La lengua amoratada de los muertos, en El nombre de la rosa, de Umberto Eco.
NARRADOR
El punto de vista es la perspectiva desde la que se narra el texto, en él es determinante la focalización o conjunto de saberes que posee el narrador acerca de sus personajes.
Gerard Genette, uno de los grandes teóricos de la narratología, señala que existen dos tipos de narradores con sus respectivas gradaciones, el heterodiegético y el el homodiegético.
Narrador heterodiegético:
- Narrador omnisciente (focalización cero): no participa en las acciones. Es el narrador que sabe todo, ve todo y dice todo acerca de los personajes y del mundo narrado. Es una especie de Dios, pues conoce el presente, el pasado y el futuro, tiene acceso a la conciencia de sus personajes, a sus pensamientos y emociones más íntimos, incluso a aquello que los personajes ignoran de sí mismos ("La amaba sin saberlo”). Una de las innovaciones de la narrativa del siglo XX es que este narrador centra su atención en un solo personaje e ignora a los demás (Metamorfosis, Franz Kafka).
- Narrador externo, autoral o equisciente (focalización externa): su principal característica es que no tiene acceso a la conciencia del personaje. Reconstruye su vida desde los aspectos externos, desde las señales que envía y que el observador capta, y/o desde el testimonio de quienes lo conocieron.
Narrador homodiegético:
- Autobiográfico, protagonista o autodiegético (focalización interna): es el protagonista de la historia contada por él mismo. A este tipo de narrador corresponden las obras tradicionalmente autobiográficas, los relatos epistolares o en forma de diario y, en el siglo XX, se agregan el monólogo interno y el libre fluir del pensamiento.
- Testigo (focalización interna): aunque participa en las acciones, no es el personaje principal; su objetivo es narrar la vida de otro o de otros, a quienes conoce profundamente, pues tiene acceso a su mente. Este narrador puede contar acontecimientos que él presenció o que le contaron.
Otra clasificación organiza a los narradores según la persona gramatical en la que se cuentan los hechos:
- Primera persona: el protagonista de los acontecimientos relatados es el narrador (yo): “Nací y crecí en un piso muy pequeño de techos bajos y unos treinta metros cuadrados.” (Amos Oz, Una historia de amor y oscuridad).
- Segunda persona: el narrador (yo) refiere a un personaje (tú) las acciones que éste realizó: “Lees ese anuncio: una oferta de esa naturaleza no se hace todos los días. Lees y relees el aviso.” (Aura, Carlos Fuentes).
- Tercera persona: el narrador relata acontecimientos que le ocurrieron a otros (él-ellos). Este narrador puede tener un mayor o menor grado de omnisciencia: ”El coronel Frutos García ordenó que rodearan el montículo de linternas y se pusieran a escarbar recio.” (Gringo viejo, Carlos Fuentes).
PERSONAJES
Según la importancia que adquieran en la obra pueden ser:
- Protagonista: es una de las fuerzas en pugna. Trata de resolver el conflicto guiado por valores éticos y/o morales acordes con el espectador. El espectador simpatiza con él.
- Antagonista: fuerza opositora en pugna. Se opone al protagonista y hace todo para que fracase en su intento de resolver el conflicto.
- Secundario: no representa una fuerza; es decir, el conflicto no se centra en ellos. Toma una postura a favor del protagonista o del antagonista.
- Terciario o ambiental: o bien aparece una sola vez o forma parte del ambiente.
- Colectivo: puede ser un personaje que representa a un grupo o pueden ser varios. Todos actúan de la misma manera: los obreros en una fábrica, los estudiantes en una escuela, etc.
- Alegórico: es la encarnación de ideas abstractas: la muerte, la fidelidad, la justicia.
La narratología propone hablar de actantes, no de personajes, y Algirdas Julien Greimas propone la clasificación que aparece en el enlace:
http://parapasarlite.blogspot.com/search/label/Actantes
TIEMPO
Ninguna historia que se cuente puede prescindir del tiempo narrativo, incluso si no se alude a él mediante indicaciones temporales, está presente en la realización de las acciones (antes, después), e incluso en la conjugación verbal. El tiempo narrativo es el transcurrir de las acciones contadas.
Existen dos tipos de tiempo narrativo, el interno o tiempo de la diégesis, que abarca desde que inicia el relato hasta que finaliza. En este caso se trata de tiempo real en el que no se deben contar las analepsis o retrocesos ni las prolepsis o anticipaciones. El segundo tipo recibe el nombre de manejo del tiempo y tiene que ver el punto en el que inicia el relato y con el orden en el que el narrador organiza los acontecimientos:
Así, el tiempo puede ser:
- Cronológico o lineal (ad ovo, desde el origen): las acciones transcurren bajo un estricto orden de fechas (Balzac y la joven costurera china, Dai Sijie).
- Retrospectivo (in extrema res, en la última parte): el narrador, ubicado en el presente, cuenta algo que ocurrió en el pasado —de manera cronológica— y, una vez contado, regresa al presente.(Titanic)
- Alterno: permite el libre ir y venir en el tiempo. En las acciones aparentemente no existe un orden lógico ni cronológico. Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez es un ejemplo de obra que empieza in media res (a la mitad) y luego es un ir y venir en el tiempo.
ESPACIO, TAMBIÉN LLAMADO AMBIENTE
Según Luz Aurora Pimentel, el espacio es “el marco indispensable de las transformaciones narrativas” (p. 31); esto es, el marco narrativo en el que se realizan las acciones, en el que actúan los personajes. El espacio está fuertemente ligado al tiempo, pues éste lo transforma. El espacio de una obra literaria puede ser:
- Local, utilitario o sencillo: lugar en donde se desarrollan las acciones. Generalmente es el narrador quien describe este espacio. Un pueblo, una ciudad, una habitación, por ejemplo.
- Simbólico (ambiente): un espacio local tiene un valor codificado que le agrega un significado extra. En la novela Nada, de Carmen Laforet, la casa en la que vive Andrea es sombría, húmeda, fría, arruinada, lo que se identifica con la oscuridad espiritual y psicológica que rodeó la vida de la joven durante su estancia de una año en Barcelona.
- Temporal (ambiente): época a la que se refieren las acciones narradas. Las novelas históricas, por ejemplo, abordan algún acontecimiento en el pasado y el narrador recrea el espacio tal como debió ser en ese momento.
ATMÓSFERA
Julio Cortázar habla de la atmósfera como “el aura que pervive en el relato y poseerá al lector como había poseído, en el otro extremo del puente, al autor.” Más adelante, la identifica con la tensión narrativa, de la que dice: “es una presencia alucinante que se instala desde las primeras frases para fascinar al lector, hacerle perder contacto con la desvaída realidad que lo rodea, arrasarlo a una sumersión intensa y avasalladora.” (p. 67)
En otras palabras, es un contexto abstracto que se genera mediante la descripción del espacio, conforme se desarrollan las acciones; de tal manera que el lector puede percibir, y sentir, lo que experimentan en ese momento los personajes, o incluso más: el lector anticipa lo por venir. Las sensaciones, de acuerdo a la intención del escritor-narrador, pueden provocar múltiples atmósferas: terror, ansiedad, suspenso, asfixia, etc.
Campbell, J. (1972). El héroe de las mil caras. Psicoanálisis del mito. Trad. Luisa Josefina Hernández. México: FCE.
Cortázar, J. (1996). “Del cuento breve y sus alrededores”. El último round. México: Siglo XXI.
Genette, G. (1989). Figuras III. Trad. Carlos Manzano. Barcelona: Lumen.
Pimentel, L. A. (2005). El relato en perspectiva. Estudio de teoría narrativa. México: Siglo XXI/UNAM.
________ (2001). El espacio en la ficción. México: Siglo XXI/UNAM.
Tolkien, J. R. R. (1991). El hobbit. Trad. Manuel Figueroa. Barcelona: Círculo de Lectores.
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